En esta columna analizamos la cogestión obrera que se dio durante la reconstrucción alemana posterior a la Segunda Guerra Mundial. En 1945, Alemania era un país en ruinas, con su aparato productivo en ruinas y con la urgente necesidad de poner nuevamente en marcha su economía. Frente a esta situación, el movimiento obrero, influido por el éxito económico de la Unión Soviética, buscaba la nacionalización y la gestión obrera de la industria pesada. Fue en ese contexto, que el gobierno y la central obrera alemana, con el acuerdo de parte del empresariado, impulsaron una ley de cogestión obrera. De esta manera, avanzaría simultáneamente en un proceso de democratización política y económica. La democratización de la economía tenía como objetivo redistribuir el poder económico para restarle fuerza a los grandes capitales concentrados que habían apoyado fuertemente al nazismo. A partir de 1951, las fábricas en la industria del carbón y del acero que tenían más de 2.000 empleados fueron cogestionadas por empresarixs y obrerxs. La cogestión implicaba que lxs obrerxs no solo realizarían sus actividades habituales, sino que tendrían un importante rol en la dirección de las empresas, ya que contarían con la mitad de lxs representantes en el directorio, lo que les permitiría, al menos formalmente, tomar decisiones sobre las empresas en las mismas condiciones que la patronal.

 

Columna #15
Fecha de emisión: 16 de marzo de 2013.
Canción: Fasinpat (Las manos de Filippi)
Periodistas: Javier Germinario, Rubén Naveiro y María Stankevicius.
El Brote Nº 72, Radio Universidad FM 95.7 Mhz / de la Azotea FM 88.7 Mhz, Mar del Plata.


Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *